Por Gabriel Lozano
Panteón Rococó está de vuelta y lo hace con un álbum inédito que me dejó fascinado. Desde el primer track se siente esa esencia que los ha acompañado desde siempre, pero también una clara evolución en lo musical y en las letras. Hay fusiones y mezclas que nunca había escuchado en ellos, y aun así suenan 100% a Panteón.
Después de seis años sin estrenar material inédito, la agrupación regresa con Sonoro, un disco que refleja su esencia, independencia y la capacidad de reinventarse tras tres décadas de trayectoria. Grabado entre Los Ángeles y Morelos, contó con la producción de KC Porter —ganador del Grammy— y Prince Fatty, referente del ska y reggae en Europa.
Lo que más me emociona es cómo logran sumar colaboraciones con artistas del sonido mexicano sin perder su estilo; al contrario, se sienten frescos y con mucha identidad. Entre ellas destacan Carín León, Remmy Valenzuela, Sabino, LNG/SHT y Josh Waters Rudge (The Skints). El álbum viaja del ska al reggae, drum & bass, hip hop, blues y rocanrol, acompañado por arte visual de grandes creadores como Chá! (Fobia), Pino (Estrambóticos), Sergio Arau y José Fors, autor de la carátula principal.
Y claro, la protesta y la propuesta social siguen siendo parte central de sus canciones. Mis favoritas: Parison, Rojo y Cha Cha Love 🔥. Para mí, este disco es una celebración de su trayectoria y, al mismo tiempo, una muestra de que Panteón Rococó sigue evolucionando sin dejar atrás lo que los hace únicos.
Como parte de esta nueva etapa, la banda celebrará su Gira XXX Años, con presentaciones en los escenarios más importantes del país, incluyendo dos fechas en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México (27 y 28 de noviembre), así como paradas en Guadalajara el próximo 13 de marzo de 2026 en el Auditorio Telmex, además de Monterrey, Puebla, Oaxaca, Veracruz y más.
