El Cardenal tapatío José Francisco Robles Ortega consideró positivo el proyecto del tren México-Guadalajara, pero pidió que antes de concretarse se garantice su viabilidad, utilidad y sustentabilidad, además de transparentar el origen y manejo de los recursos públicos destinados a la obra.
Luego de la misa del mediodía en la Catedral Metropolitana de Guadalajara, el Arzobispo señaló que una infraestructura de esta magnitud puede beneficiar la movilidad entre ambas ciudades, pero advirtió que debe estar respaldada por estudios y recursos suficientes para su construcción y mantenimiento.
“Es un proyecto, creo yo, que es positivo, que serviría mucho a la movilidad que hay entre esas dos grandes capitales, ciudades. Entonces, ojalá que sea una realidad, que se concrete ese anuncio, esa obra, y que beneficie a toda la ciudadanía”.
Ante la posibilidad de que este tipo de proyectos tengan implicaciones políticas por la cantidad de recursos estatales y federales que requieren, Robles Ortega consideró que lo primero es determinar si la obra responde a una necesidad real y si cuenta con condiciones para mantenerse en el tiempo.
“Que sean obras bien sustentadas en el análisis de una realidad, es decir, que sean viables, que sean útiles, que sean de provecho, y también que se tenga el recurso para llevar adelante esa obra”.
El Cardenal agregó que también debe analizarse la sustentabilidad financiera del proyecto para evitar que, una vez construido, dependa permanentemente de nueva deuda pública para su operación y mantenimiento.
“Que se haga un análisis, un estudio, y bajo ese estudio se haga el proyecto, y que se informe puntualmente a la sociedad de cuánto, de dónde salen los recursos y de cómo se están administrando”, sostuvo.
Robles Ortega se refirió así al anuncio realizado sobre el proyecto ferroviario que conectará a Guadalajara con la Ciudad de México y que forma parte de los proyectos de infraestructura planteados para Jalisco.
