El Cardenal José Francisco Robles Ortega cuestionó que los informes de gobierno se hayan convertido en un acto protocolario en el que se presentan principalmente resultados positivos, sin incorporar de manera suficiente datos, estadísticas y una visión crítica sobre la realidad.
Después de la misa del mediodía en la Catedral Metropolitana de Guadalajara, el Arzobispo señaló que, aunque no siguió directamente el informe presidencial, revisó los comentarios y análisis difundidos por medios de comunicación y actores políticos, a partir de los cuales consideró que se dejaron fuera diversos aspectos de la realidad.
“Me doy cuenta de que resaltan que sí se mencionaron muchas cosas positivas, que unas son logros, que otros son todavía proyectos, que todavía no están realizados, pero también me di cuenta, por los comentarios, que se omiten muchos aspectos de la realidad”.
Robles Ortega sostuvo que un informe debe ofrecer información sustentada en estadísticas y datos, además de dirigirse a todas las personas involucradas en los asuntos que se están reportando y no únicamente a quienes acompañan o respaldan al gobernante.
“Un informe se da a todo aquel que dependa del tema que yo voy a informar, no solamente a un grupo”, señaló.
El Cardenal consideró que esta carencia no es exclusiva de los informes actuales, sino que se ha presentado históricamente, aunque antes estaba acompañada de un amplio ritual político.
Para ejemplificarlo, comparó un informe de gobierno con la rendición de cuentas que él mismo tendría que hacer sobre la Arquidiócesis de Guadalajara.
“Es como si yo citara a mi familia y le diera un informe de la marcha de la Arquidiócesis de Guadalajara, que está bajo mi responsabilidad. Entonces, junto a mi familia, mis amigos más cercanos, y yo les platico cómo va la arquidiócesis. ¿Les parece que ese es un informe a la arquidiócesis? No”, expresó.
Robles Ortega consideró que los informes deben ser “realistas, objetivos, incluso autocríticos” y estar abiertos a la opinión de la sociedad.
