Por Haremy Reyes
La organización civil Mexicanos Primero alertó que el adelanto del cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio podría profundizar las desigualdades educativas y afectar el aprendizaje de millones de estudiantes en el país.
La medida fue anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y autoridades estatales en el marco de la CONAEDU, bajo el argumento de las altas temperaturas y las actividades relacionadas con el Mundial de futbol. Sin embargo, originalmente el calendario escolar contemplaba concluir actividades hasta el 15 de julio, por lo que se perderían casi cuatro semanas de clases.
En un posicionamiento público, la organización señaló que el sistema educativo mexicano ya enfrenta rezagos acumulados derivados de interrupciones constantes durante el ciclo escolar, entre ellas paros magisteriales, crisis climáticas, inseguridad y suspensiones de actividades en diversas entidades del país.
Indicó que estados como Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Jalisco, Chiapas y Zacatecas han registrado cierres parciales o recurrentes de escuelas, mientras que entidades como Nuevo León, Sonora, Tamaulipas y Veracruz enfrentan afectaciones por las olas de calor, especialmente en planteles sin infraestructura adecuada.
Mexicanos Primero subrayó que “cada día de aprendizaje cuenta” y advirtió que quienes resentirán más el impacto serán niñas, niños y adolescentes en situación de pobreza, violencia o exclusión.
La organización recordó que las pérdidas de aprendizaje ocasionadas por la pandemia de Covid 19 aún no han sido recuperadas totalmente, sobre todo entre estudiantes con mayores carencias. Además, destacó que mientras el promedio de duración del ciclo escolar en países de la OCDE es de 186 días, México podría quedar con apenas 157 días efectivos de clases.
Ante este panorama, la agrupación hizo un llamado a autoridades educativas, gobiernos estatales, comunidades escolares y sociedad civil para construir una respuesta coordinada que permita proteger el derecho a la educación.
Entre las propuestas planteadas destacan permitir flexibilidad a entidades que puedan continuar clases hasta el 15 de julio, implementar estrategias de cierre académico para reforzar aprendizajes prioritarios, fortalecer el acompañamiento docente y diseñar una estrategia nacional de nivelación académica dirigida a estudiantes en mayor vulnerabilidad.
Asimismo, pidió generar alternativas de cuidado y apoyo para las familias que deberán reorganizar actividades laborales y gastos ante el cierre anticipado de escuelas.
“La educación requiere soluciones compartidas, no resignación. Porque cada día de clases cuenta y en la educación se juega el futuro del país”, concluyó la organización.
