La representación de la Judea en San Martín de las Flores inició su edición 232 con un elemento distintivo: una cruz elaborada a partir de una promesa cumplida, que será cargada durante las escenificaciones de la Pasión de Cristo en este 2026.
Considerada una de las expresiones culturales y religiosas más arraigadas de la región, la Judea congrega cada año a miles de asistentes durante el periodo de Semana Santa. En esta ocasión, la cruz que utilizará Miguel Iván Alejo Guateño, quien interpreta a Jesús desde 2015, fue fabricada en madera de parota estufada y destaca por sus dimensiones de aproximadamente 4.5 metros de largo y 2.4 metros de ancho, con un peso superior a los 100 kilogramos.
De acuerdo con los participantes, la pieza fue resultado de un trabajo colectivo en el que intervinieron el escultor Jaime Sandoval, el ebanista Miguel Larios y Francisco Javier Escobedo, quien decidió donarla como parte del cumplimiento de una promesa personal tras superar problemas de salud, al igual que un familiar afectado por Covid 19.
El actor que encarna a Jesús señaló que esta será la primera vez que cuente con una cruz propia para la representación, la cual será bendecida junto con otros elementos utilizados en la escenificación, como vestuarios y utilería, que forman parte del simbolismo religioso del evento.
Durante la Semana Santa, las calles, la plaza principal y el Cerro de la Cruz de esta comunidad en San Pedro Tlaquepaque se convierten en escenario de una representación que, según organizadores, reúne a más de 200 mil visitantes y combina elementos religiosos, culturales y comunitarios.
Las actividades de la Judea 2026 comenzaron el 29 de marzo con un recorrido entre las zonas alta y baja de la localidad, en alusión a la entrada de Jesús a Jerusalén, e incluyen la escenificación de pasajes bíblicos y milagros. Las representaciones continuarán los días 2, 3 y 4 de abril, con la participación de más de 400 elementos de distintas corporaciones en el operativo de seguridad.
Además del componente religioso, los organizadores destacaron la importancia de mantener viva esta tradición e incentivar la participación de nuevas generaciones, en un contexto donde las actividades culturales son vistas como un factor de cohesión social.
La Judea de San Martín de las Flores se mantiene como una de las celebraciones más representativas de la región, al integrar expresiones de fe, identidad y participación comunitaria.
