Sismo provocó fisuras en el mural de Orozco del paraninfo Enrique Díaz de León

Entre los 29 edificios de la Universidad de Guadalajara (UdeG) que tienen fisuras o grietas por el sismo del pasado 19 de septiembre, está el paraninfo Enrique Díaz de León, en donde se encuentran los murales de José Clemente Orozco, el llamado “El Hombre Creador y Rebelde” es el afectado, informó el rector general Ricardo Villanueva Lomelí, quien precisó que hubo grietas en la cúpula, pero insistió en que no hubo daños estructurales, ni representan un riesgo para los visitantes.

“El propio mural –que lamentamos muchísimo- de José Clemente Orozco en el paraninfo tuvo algunas afectaciones, pero no hay ningún daño estructural. Tenemos algunas grietas que se dan en este tipo de sismo, pero nosotros no reinstalamos las actividades hasta que Protección Civil no nos da un dictamen para que tengan esa tranquilidad”, aseguró el rector.

El rector general de la UdeG indicó que las afectaciones en los murales del paraninfo, aún no han definido cuándo se dará la restauración ni el costo que implicarán esos trabajos.

Villanueva Lomelí reportó que, del total de 29 inmuebles con afectaciones por el sismo, 23 son preparatorias.

“Sí hay fisuras en muchas escuelas, son 23 preparatorias en Autlán, en Ciudad Guzmán y en el CUCEI tenemos algunos daños también. Ninguno es estructural, hemos estado con todos los peritajes, no vamos a poner en riesgo a nadie. El único que sí tenemos desalojados edificios es en Ciudad Guzmán (en el Centro Universitario del Sur) sí hay un edificio que la escalera está dañada con riesgo, ese edificio ya fue clausurado y se están reubicando todas esas aulas, pero en el caso del CUAAD no tengo reporte de daño estructural”, explicó.

El Coordinador de Servicios Generales, de la Coordinación General de Servicios Administrativos e Infraestructura Tecnológica (CGSAIT), Esteban Segura Estrada indicó que las fisuras que están en los murales de José Clemente Orozco, se localizan únicamente en el mural, sobre los trabajos de restauración anteriores, sostuvo que el edificio no presenta daños estructurales y no existen riesgos en la utilización del espacio.

El funcionario universitario manifestó que estos desprendimientos, se encuentran principalmente en los ejes de las vigas que sustentan el plafón del mural, ubicado en la bóveda de la cúpula del inmueble.

Esteban Segura dijo que tras la identificación de los daños del mural (que está protegido a través de un seguro) se trabaja en un reporte especial dirigido al personal del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), dependiente del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), para que acuda a realizar un análisis in situ.

“En esa instancia están las personas autorizadas para intervenir este tipo de murales. Estamos solicitando que venga un restaurador para evaluar los daños y su posible restauración”, declaró Segura Estrada.

El jefe de la Unidad de Supervisión de la CGSAIT, Pedro Zamora, explicó que son diez fisuras en la cúpula, mismas que han identificado que dichos daños han incrementado su tamaño, después de las réplicas.

Descartaron que se haya registrado alguna afectación en el otro mural de Orozco que se encuentra en el foro universitario, titulado El pueblo y sus falsos líderes.

Una vez que se haga el análisis de los daños en El hombre creador y moderno y se emprendan los trabajos de restauración, el paraninfo cerrará sus puertas.

“Tiene que cerrarse para instalar los andamios y llegar al mural, pero eso no sabemos cuándo será, dependerá del INBAL cuándo considera realizar esta restauración”, informó.

El daño a la obra del artista jalisciense en el paraninfo, debido a movimientos telúricos, también ocurrió el 11 de mayo de 2016, cuando un sismo de 4.8 grados generó grietas y desprendimientos en los dos murales.

Fue el 10 de enero de 2017 cuando personal del Cencropam y de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) iniciaron la intervención, misma que fue terminada tras cinco meses, con una inversión de 1.7 millones de pesos.

Ambos murales del pintor originario de Zapotlán el Grande fueron creados en 1937 con la técnica del fresco, que consiste en pigmentos de origen mineral aplicados sobre un revoque húmedo de cal y arena. Su mezcla fue una proporción de dos partes de arena de río por una y media de cal viva en piedra.

Dicha técnica obligaba a Orozco a pintar por secciones enteras cada jornada, debido al secado rápido de la mezcla.

Elizabeth Rivera.