Por Rodrigo Rivas
Se debe declarar una emergencia sanitaria por la mala calidad del agua que reciben miles de personas en el Área Metropolitana de Guadalajara, aseveró Carlos Lomelí Bolaños, senador de Morena, informó que solicitará la intervención de autoridades federales.
“Es necesario decretar una emergencia sanitaria que la Cofepris, la Conagua, la Profepa y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, inicien las investigaciones en contra de quien o quienes resulten responsables en el Gobierno de Jalisco y el Siapa por el suministro del agua contaminada y turbia, a las y los ciudadanos de Guadalajara, de Zapopan, de San Pedro Tlaquepaque y de Tonalá. Vamos a hacer un llamado desde el Senado para que las autoridades federales inicien las investigaciones correspondientes”, expuso.
El morenista comentó que los recursos que se ahorrarán, con el plan b de la reforma electoral al reducir el número de regidores en municipios metropolitanos y el recorte al gasto del Congreso estatal, se pueden destinar a la inversión en mejoraría de la infraestructura de la red hidráulica de distribución de agua.
Lomelí Bolaños aseveró que lo que sucede con la mala calidad del agua tiene que ver con un modelo que apuesta por abandonar lo público para privatizar servicios, hizo un recuento de lo que calificó como malas gestiones desde su responsabilidad en las explosiones del 22 de abril de 1992, el desvío de recursos en las administraciones panistas y en la administración priista de Aristóteles Sandoval siguió usándose como caja chica y colocación de recomendados. En las administraciones de Movimiento Ciudadano incrementaron las quejas por la mala calidad del agua y la demanda para atender los desarrollos inmobiliarios.
