Después de salir de la Catedral de Guadalajara la Virgen de Zapopan regresó a su casa, donde la recibieron con pañuelos blancos, cantos, bailes, globos y muchos, muchos danzantes.
En esta edición 291 de la Romería de la Virgen de Zapopan, a pesar de que inició lento, saliendo del centro de Guadalajara una hora tarde, llegó a su Basílica en el horario programado, eran cerca de las 11:30 de la mañana cuando la emoción en la Plaza de las Américas Juan Pablo Segundo se hizo presente e incluso los que dormían se levantaron para recibir a La Generala.
Al frente, el Arzobispo de Guadalajara, Cardenal José Francisco Robles Ortega, quien caminó gran parte de este tramo de poco más de nueve kilómetros, al encabezar la Misa de Bienvenida, habló de la necesidad de construir juntos un mejor futuro.
Hizo un llamado para que en Jalisco y en México pueda consolidarse una reforma judicial que cumpla con las necesidades de un país que ha sufrido tantos años de injusticia.
“Cómo deseamos que todas las fuerzas políticas de nuestro estado en este momento puedan encontrarse, puedan dialogar y puedan hacer un consenso para encontrar la mejor propuesta de Reforma judicial que mejore el servicio para todos los jaliscienses. Cómo es urgente que se depongan los intereses mezquinos y se ponga la política al servicio de las verdaderas necesidades de la sociedad. Este proceso está preparado, me refiero al proceso de la reforma por todas las universidades que fueron consultadas, los medios jurídicos, nuestros empresarios, los empresarios y la sociedad civil, todos fueron consultados y hay propuestas que debieran ser consideradas, debieran ser asumidas para tomar la mejor decisión de una reforma judicial, repito, que mejore el servicio para los jaliscienses.”
Recién llegado de Roma, Robles Ortega habló del mensaje del Papa León XIV sobre la esperanza, como representa una oportunidad para construirla entre todos, y, sobre todo, cómo toda la sociedad debe trabajar en beneficio de los más pobres, aunque existen varios niveles de pobreza.
“Y providencialmente en esta etapa de nuestra gran misión de la misericordia nos viene el regalo del Papa León XIV, su primera exhortación apostólica que se llama DILEXI TE y que se ocupa precisamente de los desheredados, de los pobres, de los más necesitados en el mundo. El Papa León hereda y completa este trabajo que el Papa Francisco había empezado y nos lo regala para señalar cuál va a ser el rumbo de su pontificado.”
A diferencia de otros años, frente al atrio construido en la entrada de la Basílica de Zapopan para esta Misa de Bienvenida, no fueron colocadas fichas de búsqueda de personas desaparecidos ni tampoco fue parte del mensaje.
