Por Haremy Reyes
La nueva Ley de Atención a personas en el Espectro Autista que acaba de aprobarse en el Congreso del estado de Jalisco deja un sabor agridulce en colectivos, familias, quienes viven esta condición y quienes han luchado desde hace años por un enfoque en derechos humanos, Cinthia Ramírez, quien tiene esta condición al igual que su hijo de 10 años explica por qué la propuesta no cumple las necesidades de este sector.
“Pero el problema de fondo es que la Ley no corrige las trampas reales que actualmente estamos enfrentando las personas autistas y sus familias. Al contrario, lo que hace es legalizar esas trampas y esas dificultades. Una ley que sí sirva tendría que responder preguntas muy concretas que tienen que ver con nuestra realidad cotidiana como personas autistas. ¿Qué pasa cuando una niña autista, por ejemplo, es expulsada de una escuela porque necesito monitor y su familia no lo puede pagar? ¿Qué pasa cuando una familia espera años para recibir atención en un centro de autismo? Por ejemplo, mi hijo estuvo 6 años en lista de espera en el centro de autismo de Zapopan.”
“Les molesta que les hagamos ruido”: Madres de hijos con autismo amagan con protestas tras Ley insuficiente
Por considerar que la nueva Ley de Autismo quedó muy lejos de cumplir con las necesidades cotidianas que tienen las familias, los padres, las personas que viven en el espectro, padres de familia aseguraron que no dejarán de hacer ruido y levantar la voz para que sus hijas e hijos reciban la atención integral a la que tienen derecho, como advirtió Priscila de Rosas, una de las mamás que estuvo acudiendo a las mesas de trabajo.
“El gobierno solamente de por encimita y la foto, y que todo salga perfecto. Entonces, si les hacemos ruido y les arruinamos su foto perfecta, y si nos paramos afuera de donde están las diputadas, pues ahí sí van a voltear a vernos, ahí sí van a ser, ahí sí nos van a hacer el caso. Pero no hay que quitar el dedo del renglón, porque, ok, van a salir y van a decir, ay, bueno, sí, como les pasó a estas chicas de Cuidadoras en resistencia y que sí las recibieron, pero no las escucharon. De hecho, se portaron súper déspotas con ellos. Entonces, hay que seguir haciendo ruido. A ellos les molesta que les hagamos ruido.”
Familiares de personas con autismo señalaron que las listas de espera para los centros especializados tardan años para una respuesta, no hay acceso a terapias, medicamento, ni hay capacitación para los maestros que tienen un alumno con esta condición.
Integrantes de colectivos como el de Cuidadoras en Resistencia indicaron que solicitaron vía transparencia los datos de cuántas personas son realmente atendidas en los Centros de Autismo, pero hasta el momento les han negado la información para ocultar que los alcances son limitados.
