Sin importar género, edad, clase social o municipio de origen, miles de personas marcharon saliendo de la glorieta de La Minerva rumbo a Casa Jalisco con una sola exigencia, agua limpia para sus hogares.
Avanzaron sobre la avenida López Mateos hasta llegar a Manuel Acuña acompañados por elementos policiacos de Guadalajara, viales y del estado, con pancartas señalando corrupción y omisión para resolver esta problemática que afecta a millones.
La molestia comenzó cuando los inconformes vieron que las vallas metálicas para proteger la residencia del gobernador estaban hasta una cuadra antes de llegar al inmueble, y aunque hubo llamados a evitar la violencia no pasó mucho tiempo para que comenzaran los enfrentamientos con los elementos antimotines y retiraran las primeras vallas.
Alexa quien es estudiante de Artes y es originaria de Zacatecas, relató que tanto ella como su familia padecen dermatitis atópica y el agua que recibe en la colonia Americana ha empeorado su enfermedad.
“Pero desde que llegamos a Guadalajara, nuestra dermatitis ha empeorado. Nos han salido más ronchas, nos ha dado más brotes de dermatitis, nos hemos enfermado incluso más. Por una semana el agua estuvo saliendo incluso con insectos, y en el excusado aparecían gusanos. Aunque lo limpiábamos todos los días, salía negra el agua, de la regadera, del lavabo, de la cocina, incluso de la lavadora..”
Gritando consignas como “el agua es un derecho no un privilegio”, y “fuera gobierno opresor”, ciento increparon a los elementos policiacos que resguardaban Casa Jalisco, la mayoría mujeres.
Con la primera persona detenida comenzó el caos, los manifestantes fueron retirando vallas y aventando agua sucia a los policías, así como bolsas con excremento y hasta cuberas, a lo que los elementos de seguridad respondieron con agua y gas pimienta.
Ariel Rojas, uno de los manifestantes lesionados y quien pudo escapar de los policías describió el modo cómo respondieron los antimotines.
“Nos empezaban a herir con piedras, con agua, con gas lacrimógeno, y un disparo de lacrimógeno me cayó aquí en la cara. No, pues nada, la verdad, ya tuve que hacer retirada porque había mucho gas, mucha agua, muchas piedras.”
Aunque los responsables de la seguridad de Casa Jalisco estuvieron rociando con mangueras durante más de media hora a los manifestantes y echando gas, los inconformes se negaron a retirarse y al contrario siguieron reclamando por los que consideraron un acto de represión.
Decenas de personas detenidas «por generar violencia»
Después de la manifestación de miles de personas quienes llegaron a Casa Jalisco a exigir agua limpia, de manera extra oficial colectivos y activistas hablaron de más de 26 detenidos, a través de redes sociales, algunas jovencitas compartieron videos donde aseguraron estar retenidas por la policía.
“Oigan, nos agarraron la policía, cualquier cosa estamos aquí. En Casa Jalisco, nos arrastraron, no sabemos a dónde nos van a llegar ahorita. Estoy descalabrada, ¿verdad? Estoy descalabrada, y cualquier cosa que me, cualquier cosa que me hagan, hago responsables a la policía de Guadalajara y a todas las autoridades. Mi nombre es Verónica Santiago Correa, a mí también me agarraron y me quitaban el celular. Mi nombre es Shannon Hernández. Cualquier cosa que me pase, hago responsable de la policía.”
Cerca de cinco horas después, el gobierno de Jalisco emitió un comunicado donde confirmó la detención de 39 personas que aseguraron, generaron violencia, mientras, la propia Universidad de Guadalajara señaló que había estudiantes detenidos por esta manifestación.
