La mala calidad en el agua que abastece el Siapa es producto de por lo menos 30 años de omisiones en el mantenimiento que generó el deterioro actual, consideró, Arturo Gleason Espíndola, doctor en urbanismo, dijo que el tema va más allá de descargas de aguas residuales en el canal de abastecimiento.
“Es un problema bastante serio, no es un problema en que haya sido producto de unas descargas de aguas negras a los canales. El problema es grave, porque ha sido resultado de una serie de omisiones, falta de mantenimiento, falta de un plan de modernización que se ha ido acumulando desde hace más de 30 años; a esta administración se le ha explotado o se ha manifestado de manera más grave y va a seguir”, dijo.
El académico planteó que se requiere un diagnóstico hídrico a fondo y documentar todo lo que pasa en el sistema de abastecimiento; explicó que basados en ese diagnóstico deben elaborar un plan hídrico con ejes estratégicos, programas específicos y proyectos priorizados para comenzar con financiar lo más urgente. Llamó a que el gobierno sea sensible y haga equipo con especialistas para buscar soluciones al problema.
Gleason Espíndola recomendó a los usuarios que reciban agua turbia eviten tener contacto con el líquido, planteó que, en los casos donde haya posibilidad, realizar estudios de calidad del agua en las colonias y buscar asesorías sobre alternativas de tratamiento con sistemas de purificación reactivos.

