Por Haremy Reyes
El crimen organizado antes no se metía con niños, ha sido el señalamiento de las familias que buscan a los jovencitos desaparecidos hace pocos días en Jalisco, como el caso de Maricela Anaya Gallardo quien relató que su hijo Jeremy Alejandro Villegas Anaya de tan solo 14 años, salió con unos amigos y no regresó, teme que se lo hayan llevado bajo amenazas.
“Se salió de la casa a las 4:45 de la tarde. Las cámaras lo captaron cuando salió. Cuando mi hijo salió, él iba llorando, él tenía sus ojitos llorando, como que había llorado mucho tiempo. Había amenazas. Me comentaban ya ahora las personas que les pregunto que él les platicaba que había unas personas que lo amenazaban, que le hablaban, que lo estaban hostigando. Él trabajaba en la central nueva de repartidor en una de mariscos, entonces que él pasaba y que le decían, ven. O sea, que lo estaban acosando. Entonces, el jueves a las a las dos dejó de comunicarse con sus hermanos. Él les estaba mandando mensajitos diciéndoles que él ya estaba en otro estado, que ya no había nada que hacer, que ya le iban a quitar el teléfono y que ya no iba a poder hablar con ellos”.
Al igual que los otros padres de familia que han estado acudiendo a la Fiscalía de Jalisco e incluso a reuniones con el gobernador, Maricela afirmó que no detectó nada extraño en su hijo ni se dio cuenta de que podía estar amanezado.
