FEU reporta que son 10 casos de tentativas de privación de la libertad de alumnas

La Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) reveló que son 10 casos de tentativas de privación de la libertad de alumnas en los entornos de preparatorias de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y un caso más que se concretó y que derivó en abuso sexual de una estudiante, además refieren dos reportes adicionales de acoso de alumnas, esto en el periodo de marzo a abril de 2022, después del regreso a clases presenciales. El presidente de esta organización, Javier Armenta Araiza, sostuvo que la violencia contra la comunidad estudiantil está  escalando y más la violencia de género.

«En lo que va de esta semana son más de 8 incidentes. 10 tentativas que han pasado en preparatorias de privación de la libertad, también, de acoso callejero y muy desafortunadamente una privación de la libertad que también implicó una agresión física de tipo sexual como se ha estado comentando. El día de ayer en el CUAAD a una compañera la privaron unos instantes de su libertad y afortunadamente ella pudo librarse y bajarse del automóvil, pero esto es un fenómeno que está presente, que existe, que sigue exacerbándose», declaró.

La FEU manifestó que no existe una estrategia de seguridad de parte de las instituciones y corporaciones de seguridad pública para proteger a la comunidad estudiantil.

«Hasta el momento de parte de las autoridades del estado pues no tenemos una respuesta y estamos esperándola», anotó.

Armenta Araiza aseguró que la estrategia de Sendero Seguro no se está aplicando correctamente y no cumple con los puntos que demandó que incluyera la comunidad universitaria.

«Lo que es un hecho es que con la pandemia esta agenda se relegó y es evidente que falta organización para hacerle frente a este fenómeno, en lo que va del regreso a clases se ha exacerbado bastante con agresiones, ya físicas, a miembros de la comunidad estudiantil que por supuesto son insoportables, que no vamos a tolerar», apuntó.

El presidente de la FEU agregó que hay escasa o nula iluminación en las inmediaciones de las escuelas y centros universitarios. Destacó que las paradas y las estaciones para acceder al transporte público están en mal estado y con nula presencia de elementos de seguridad. Añadió que no se respeta la distancia mínima entre un plantel educativo y un bar o licorería que de acuerdo a la Ley General de Educación que es de 400 metros y 200 metros según los reglamento municipales.

La secretaria general de la FEU, María Fernanda Velasco Ábrica destacó que piden que se establezca una mesa de trabajo y diálogo con las autoridades responsables de la seguridad.

«¿Qué pedimos? Ya que la responsabilidad recae en los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal, solicitamos en primer lugar coordinación para atender el tema de fondo. Pedimos un espacio de comunicación y coordinación para poder tener claro ¿cómo nos están cuidando?», expuso.

Los demandas de la FEU son las siguientes:

  • Solicitamos el cierre de todos los bares y espacios de venta de alcohol alrededor de los planteles que incumplan con la reglamentación, así como cancelar licencias si hay venta a menores.

  • Exigimos mayor patrullaje alrededor de los planteles educativos.

  • Un trazado actualizado con los puntos de mayor incidencia delictiva para que las y los estudiantes tengamos conocimiento y podamos tejer redes de cuidado.

  • Mesa de intervención en materia de seguridad con la participación de representantes estudiantiles, que como se ha podido constatar somos un grupo altamente vulnerable.

  • Para atender la violencia de género. Ante el drástico aumento de denuncias de mujeres estudiantes que han sufrido acoso callejero afuera de las escuelas y que ha escalado a intentos de privación de la libertad y a ataques físicos y agresiones sexuales, exigimos protocolos de apoyo a la seguridad dirigidos con perspectiva de género.

  • Para ver resultados se requiere comunicación y estrategia coordinada entre las autoridades universitarias, autoridades municipales, estatales y federales, además de un protocolo integral para la creación de espacios seguros.

Elizabeth Rivera.