Es responsabilidad del Estado, la seguridad de las cuatro adolescentes desaparecidas en Guadalajara: ObservaLAtrata

Las autoridades de Jalisco no pueden deslindarse de su responsabilidad, frente a la desaparición de cuatro adolescentes que estaban internadas por el DIF Jalisco en un albergue en Guadalajara, en las malas condiciones de vida que el Estado les ofrecía estando bajo tutela oficial, advierte la académica y especialista del Observatorio Latinoamericano sobre Trata y Tráfico de Personas (ObservaLAtrata), María Antonia Chávez Gutiérrez.

«Creo que este caso de las cuatro niñas que están en condición desaparecidas, marca realmente un punto muy fuerte, una llaga absoluta, del tipo de atención que en el estado se le da a la niñez, y particularmente a niños y niñas en condiciones de alta vulnerabilidad; el hecho de que a la fecha no exista mayor información sobre el seguimiento que se les ha dado, o que se le esté dando al caso, pues obviamente nos hace pensar: ¿quiénes tienen que desaparecer para dar una atención en prioridad? ¿cómo, si es una desaparición, podemos decir que fue que se fugaron? ¿o una vez más vamos a decir que los niños lo hacen porque quieren, porque no están agusto en un lugar?. Antes era: no están agusto con la familia y entonces se van, entonces ahora es obvio que no estarían agusto con la atención del Estado y por eso se van».

Para la experta, quien tiene que responder por la desaparición de Ximena Noemí Ramírez López, Nadia Noemí Aguilar Dávalos, Diana Rubí Toscano Becerra y Elizabeth González Aroche, adolescentes desaparecidas desde el 29 de diciembre, es el propio Estado que las tenía bajo su tutela, así como el albergue «Fortaleza de Vida» y los cuidadores que las tenían a su cargo.

Ante esta situación, se debe asumir por las autoridades la razón que llevó a las menores hoy desaparecidas a huir del albergue, relacionar la situación con la crisis de desapariciones que tiene a Jalisco como la entidad con más casos del país, y su relación con otros posibles delitos.

La especialista advierte que no existe un registro oficial certero de quiénes son los niños y niñas que viven internados en albergues, en qué condiciones están, cuáles son los sitios y qué seguridad se les da al interior; Chávez Gutiérrez estima que en Jalisco hay entre 27 mil y 30 mil menores de edad que viven en ambientes institucionalizados, y la desaparición de las cuatro adolescentes obliga a las autoridades de Jalisco, a revisar a fondo este tipo de albergues, que no son los lugares más idóneos para el crecimiento y desarrollo.

Al contrario, para la experta es necesario que los albergues y casas hogar sólo se consideren como una medida temporal, incluso menor al periodo de un mes, para que se priorice el apoyo a las familias y permitan las condiciones para que los menores vivan con sus seres queridos.

Puedes descargar o escuchar a continuación la entrevista completa con la investigadora María Antonia Chávez Gutiérrez sobre la desaparición de las cuatro adolescentes:

 

José Toral