Dos cineastas, entre las víctimas de desaparición forzada

En el grupo de víctimas de desaparición forzada del pasado 5 de junio en la zona de la Fiscalía del Estado de Jalisco están dos jóvenes cineastas. Ese día tres amigos decidieron acudir de manera pacífica a protestar contra el asesinato de Giovanni López, motivados por el movimiento Black Lives Matter.  

Una de los afectados compartió su testimonio de lo que considera fue “una trampa” para cazar a jóvenes con cierta apariencia; que vistieran ropa obscura, que tuvieran tatuajes o cabello pintado de colores llamativos. 

Quien dió su testimonio relató que ese viernes llegaron al lugar en camión, en cuanto descendieron de la unidad -en la parada que está ubicada en la avenida 8 de Julio y la calle 3- varias camionetas los rodearon y hombres vestidos de civil subieron con violencia a dos de los tres amigos a los vehículos. El tercero “se salvó del levantón” porque su apariencia se salía del “target” por el que iban los policías investigadores, porque no vestía de acuerdo al estereotipo de joven informal, milenial o subversivo y porque por unos segundos se quedó un poco apartado de sus compañeros. 

Mientras los cineastas eran retenidos fueron testigos de cómo otros sujetos vestidos de civil se subieron al mismo autobús en el que ellos llegaron y bajaron con violencia a algunos pasajeros, entre ellos un joven con estilo punk.

«Llegan varias camionetas de ambas direcciones de la calle y llegan a velocidad rápida, con ruidos de torretas, de sirenas, se paran a media calle, no dejan que avance el tráfico de ninguna dirección y de todas las camionetas se bajan sujetos armados con palos y bates, con chalecos antibalas, los recuerdo a todos de civil, el único policía uniformado que recuerdo iba en una moto y llevaba una cámara en el casco. La mayoría de ellos se dejan ir al camión del que nosotros nos acabamos de bajar, o sea que aunque nosotros hubiéramos decidido no bajarnos ahí la verdad es que ya estábamos en la trampa. Estos sujetos empiezan a bajar gente del camión con violencia, con jaloneos y golpes. Entonces empiezo a intentar grabar, justo en ese momento se nos acercan dos tipos de esta gente y nos preguntan que qué hacemos ahí y les digo que estoy yendo hacia el centro, se dan la media vuelta, y en pocos segundos se vuelven acercar y nos dicen ‘no es cierto ustedes también vienen a la marcha’, estaban en una actitud muy intimidante y entonces de los tres que éramos a dos nos obligan a subir a una camioneta pick up de color azul», explicó.

El cineasta que se “salvó del levantón” atestigua tres levantones más con el mismo operativo de camionetas, en el camino que hizo para salir del área. 

Por su parte, el entrevistado narró que a los retenidos los ingresaron en las camionetas a un patio de la fiscalía en el que había detenidas entre 40 y 50 personas, de 20 a 30 años de edad, la mitad eran hombres y la mitad mujeres y un menor de edad, “además había otra pared que dividía otro espacio similar y del otro lado se escuchaba que también había detenidos”.

Luego los formaron, interrogaron, revisaron sus pertenencias por más de 20 minutos. 

“Todos estaban pegados a la pared, nos obligan a ponernos también contra la pared y luego iban revisando a cada uno, a los que tenían mochilas se las pedían y se las revisaban, también escuché que a todos les pedían su celular y no se los regresaban, estaban poniendo nombres, los estaban rotulando y la indicación era que uno podía regresar por su celular al día siguiente. Los policías estaban en actitud bromista pero intimidatoria”, expresó. 

Enseguida los subieron a otra camioneta, pero esta vez blindada y los fueron bajando de a poco a poco. 

“Nos dirigen hacia una camioneta oficial, de policía, blindada, de esas que son como semi tanques, recubierta de metal. Nos van subiendo por la parte de atrás, obedecí la indicación estar agachado y con los ojos cerrados. No pasó mucho tiempo cuando arrancamos a gran velocidad, escucho las sirenas, se escuchan un poco lejos, no sé si íbamos en convoy o simplemente era por el recubrimiento de la camioneta que así las hacía escuchar. Hace mucho calor ahí adentro y nos van golpeando a los que no cierran los ojos, a mí me golpearon en la espalda aunque nunca abrí los ojos, yo creo que ya simplemente iban golpeando aleatoriamente”, contó.

El joven calcula que pasó aproximadamente una hora y media privado de su libertad, de las  18:20 a las 19:40 hora, 40 minutos a bordo de la última camioneta. 

“Empiezo a sentir mucho miedo cuando me doy cuenta de que estamos en caminos de terracería, cuando digo aquí ya no es la ciudad, esto ya no es pavimento. Empiezo a tener muchas ideas, traté de concentrarme en el momento y no asumir nada hasta que no me bajara de esa camioneta. Después de mucho rato empiezan a bajar a dos personas, avanzamos varios metros se vuelven a detener y bajan a otros dos, eso ocurre varias veces, después de varios metros preguntan ‘¿cuántos quedan?’: uno responde que seis y dice ‘aquí que se bajen’ yo puedo volver a abrir los ojos y lo primero que veo es un camino de terracería con sembradíos hacia mi derecha y una casa de campo hacia mi izquierda», platicó. 

Los dejaron en la zona más despoblada de Miravalle, él estuvo en el último grupo que bajó. 

“Para mi siempre va a quedar como una incertidumbre extraña porque indican que éramos seis pero cuando nos bajamos sólo nos bajaron a cinco”, relató. 

El entrevistado declaró que considera que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez es responsable de lo que les pasó a ellos y a otros jóvenes.  

“Yo era un simpatizante de Alfaro, para mi ya con esto él ha perdido todo mi apoyo, porque independiente de que él haya sido quien dio la orden o no definitivamente es alguien que sólo quiere lavarse las manos y creo que a mi parecer debería de ser el principal responsable. Luego supe que estaban usando como chivos expiatorios a otros mandos que supongo que estaban involucrados, pero al mismo tiempo yo puedo entender que estaban recibiendo órdenes”, expresó.

El joven cineasta apuntó que ahora tiene más miedo a los policías, y le aterra escuchar las historias de desaparecidos, pero compartió que aún así en el futuro volverá a manifestarse, pero tomando más medidas de seguridad, sobre todo contra del abuso y de la brutalidad policiaca porque él sus amigos están hartos y cansados de sufrirlas continuamente en las calles de esta ciudad.  

Elizabeth Rivera Avelar 

Parada de autobús en la que fueron «levantados» los dos jóvenes cineastas.

Enseguida puedes escuchar el testimonio del joven cineasta.