Por Haremy Reyes
Denuncian los regidores de Morena en Guadalajara que el Ayuntamiento aprobó la concesión de la calle Limón en la colonia del Fresno a una empresa industrializadora de manteca para usarla como patio de maniobras y estacionamiento privado, el edil, José María Martínez advirtió que no es posible entregar a particulares un espacio que es público.
“Porque no son nuestros, son del pueblo, son de la gente. No podemos concesionar aquí la calle Maestranza, porque se nos ocurra. No puede. Se rompe un orden social mínimo. Por eso son las leyes y los reglamentos. Pues les vale un comino. Pues, como se hicieron en parque y hasta calles. Ahora vamos a darle a Mantecas una calle para que no le cueste trabajo maniobrar sus vehículos. Eso le corresponde a los tapatíos”.
La concesión de seis años cubre 1,975 metros cuadrados de calle pública. La empresa ya había cercado el espacio previamente, según inspecciones municipales, operándolo como área exclusiva de carga y descarga.
El regidor morenista señaló que la ley municipal clasifica las calles como bienes de dominio público, lo que las vuelve no privatizables, sin excepción. Retomó el artículo 84 de la Ley del Gobierno y la Administración Pública Municipal para explicar que las calles son bienes de uso común y, por lo tanto, no pueden concesionarse:
“¿Cuáles son esos bienes de uso común? Las plazas, las calles, las avenidas, los parques públicos o instalaciones deportivas que sean propiedad del municipio… Los de uso común son de todos. No son de nadie que aquí gobierne, ni tampoco deben ser de mantecas”, indicó el morenista.
Morena sostiene que el Reglamento de Patrimonio Municipal es explícito: ningún bien de dominio público destinado al uso común puede concesionarse. Para Martínez, la aprobación no solo es irregular, sino un quiebre del orden básico que debe protegerse en una ciudad.
Morena finalizó diciendo que no se puede regalar una calle, no se puede convertir el patrimonio común en un privilegio privado y mucho menos hacerlo violando la ley. Su voto en contra queda como defensa del espacio público y denuncia del modelo de gobierno que afirman se ha dedicado a fragmentar y privatizar Guadalajara.
