Con señalamientos de que no se han cumplido los objetivos y la advertencia de que hay áreas de opacidad que comprometen la rendición de cuentas, la Comisión legislativa Especial que analiza posibles ajustes al esquema de verificación vehicular, aprobó el Informe Técnico de Análisis del Programa de Verificación Vehicular. Señalan puntos como que identificaron un conjunto de áreas en las que la información disponible resultó insuficiente para una evaluación completa, precisan que falta un desglose anual de los montos pagados al proveedor tecnológico. Habla el diputado Tonatiuh Bravo Padilla, titular de la Comisión.
“Hay propuestas de mejora para cualquier programa que vea la calidad del aire, no nada más para la verificación vehicular. Se va a entregar primero al pleno y el pleno es el que va a decidir y por supuesto se entregará a los poderes del Estado”, dijo.
El análisis refiere la inexistencia de un estudio que estime de manera causal el impacto del programa sobre las concentraciones de contaminantes. Además, señala la carencia de información sobre el perfil socioeconómico de las personas que cumplen y las que no cumplen, lo que impide dimensionar las barreras de acceso. Advierte que también falta de un desglose de los ingresos del Fonde Estatal de Protección al Ambiente por origen y de los proyectos financiados con los recursos del programa. Se concluye que estas áreas de opacidad comprometen la rendición de cuentas del programa.
Como propuestas para mejorar la operación están buscar incentivos para asegurar el cumplimiento de la verificación. Analizar aplicar una periodicidad semestral con diferenciación de la tarifa por holograma. Evaluar alternativas al modelo de subsidio vigente, ampliación de la cobertura territorial de la red de centros, el fortalecimiento de la capacidad técnica, financiera y de personal de la entidad supervisora para ejercer de manera efectiva sus atribuciones de vigilancia sobre el proveedor y los operadores.
