Diferentes actores políticos condenaron los hechos violentos en la manifestación por el agua sucia en Guadalajara. La presidenta del PRI Jalisco, Laura Haro Ramírez, exigió al gobierno estatal rendir cuentas por lo ocurrido afuera de Casa Jalisco, destacó que la manifestación debe ser un derecho y no un riesgo para las personas. El dirigente estatal del PAN, Juan Pablo Colín, argumentó que el enojo de los ciudadanos ante los problemas del agua merece respuestas, no confrontación. Hizo un llamado a todas las fuerzas políticas a no partidizar esta exigencia social. Erika Pérez García, presidenta estatal de Morena, acusó al gobernador Pablo Lemus de intentar reprimir al pueblo al que está obligado a servir.
La fracción de Hagamos en el Congreso de Jalisco, exigió la liberación de las personas detenidas durante la protesta por el agua sucia y que se respete el derecho constitucional a la libre manifestación. La emecista, Mirza Flores Gómez, no ha emitido comentarios tras la manifestación y sólo ha referido que, desde distintos frentes, el gobernador continúa trabajando para solucionar la problemática del agua.
