Batalla contra violaciones conyugales en Egipto

Las mujeres en Egipto han empezado a romper el silencio en contra de las violaciones conyugales, asunto que hasta hace poco había sido tabú debido a ciertas creencias patriarcales.

El inicio de dicho empoderamiento fue cuando en la serie de televisión «La cuna de Newton» se emitió un capítulo en donde se mostraba a un hombre forzando a su mujer y a pesar de evocar malos recuerdos para muchas mujeres, otras más decidieron compartir sus experiencias en redes sociales.

En solo unas semanas aparecieron cientos de testimonios en la red, incluidos más de 700 en una página de Facebook llamada «Cuéntalo».

Entre los que destaca el de Sanaa, de 27 años, quien fue violada por su marido estando embarazada lo cual le provocó un aborto.

«Era un ángel. Un año después de nuestra boda estaba embarazada y a punto de dar a luz. Tuvimos una discusión por un asunto trivial y decidió castigarme», contó en Facebook.

«Me violó. Y sufrí un aborto.»

Sanaa libró una batalla solitaria para conseguir el divorcio y logró separarse, pero aún lamenta la pérdida de su hijo.

Cada año en Egipto se producen 6 mil 500 casos de violencia doméstica con violaciones conyugales, acoso sexual y prácticas sexuales forzadas según un estudio publicado en 2015 por el Consejo Nacional de las Mujeres, un organismo oficial Egipcio.

La abogada y directora ejecutiva del centro para la Asesoría e Información Legal de las Mujeres, Reda Danbouki, asegura que «La violación marital es culpa de una cultura común en Egipto, la de que un contrato conyugal implica que la mujer está disponible para el sexo las 24 horas del día». 

Algunas de las creencias generalizadas en Egipto basadas en interpretaciones religiosas son que una mujer que se niega a tener relaciones con su marido es «una pecadora» y los ángeles la maldicen por toda la noche, agregó Danbouki.

Por eso para dar solución a dicho debate, Dar al Ifta, organismo islámico oficial que emite edictos religiosos, dictaminó «que si el marido usa la violencia para obligar a su mujer a dormir con él, es legalmente pecador y la esposa tiene derecho a protestar ante los tribunales para que se les castigue»

Sin embargo las leyes egipcias no castigan la violación en el seno del matrimonio, a pesar de que la OMS lo cataloga como una forma de violencia sexual.

El conservadurismo en Egipto evita muchas veces un cambio y se conservan los valores que predominan, pero las víctimas de las violaciones conyugales han empezado a alzar la voz.

Con información de El Universal.