Por Haremy Reyes
Como un hecho demasiado grave calificó el cardenal de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, ocurrido el sábado, y advirtió que este tipo de crímenes son reflejo de la descomposición social e institucional que vive el país.
“Esto es muy grave, porque es un síntoma, un síntoma claro de la descomposición que hay en la sociedad, pero, sobre todo, en las instituciones que están destinadas a prestarnos garantía y seguridad. Con un acontecimiento como este, el crimen organizado se potencia, el crimen organizado ante la impunidad que priva, que reina, el crimen organizado se enseñorea más, por así decir, y sigue cometiendo este tipo de delitos. Y, al mismo tiempo que el crimen organizado se siente más seguro por la impunidad, la ciudadanía se siente más desprotegida.”
Robles Ortega lamentó que los esfuerzos de líderes locales por pacificar sus comunidades terminen con actos de violencia, y señaló que la falta de respuesta oportuna de las autoridades contribuye al clima de inseguridad.
Sin embargo, el prelado tapatío hizo un llamado a la sociedad a no desanimarse y a sacar lo mejor de sí misma para construir un ambiente de paz y reconciliación.
Espera Cardenal de Guadalajara que primer informe de Pablo Lemus no caiga en exceso de cifras optimistas
Ante el próximo informe del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, el cardenal de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, consideró necesario que las autoridades presenten balances objetivos de su gestión, sin recurrir a cifras optimistas que no reflejen la realidad y que reconozcan las áreas en las que necesitan trabajar.
“Se han acostumbrado las autoridades a hacer un balance de su servicio con números alegres, con números muy abundantes de acciones y eso. Está bien si responden a una realidad, que sea objetivo el informe, es decir, que responda, que sea fiel a la realidad, pero al mismo tiempo con ese espíritu de autenticidad, de reconocer los límites. A veces los gobernantes comienzan con mucho entusiasmo de servir y está bien, se mantienen un tiempo en esa dinámica y está bien, pero a veces se van quedando, se van rezagando ciertos aspectos.
Después de la misa dominical en la Catedral Metropolitana, el arzobispo recordó que los informes deben ser espacios de transparencia y evaluación, no solo de promoción política.
El cardenal agregó que la ciudadanía espera de sus gobernantes una actitud de servicio constante y capacidad de autocrítica.
Robles Ortega enfatizó que un informe con sentido de verdad y balance fortalece la confianza social y permite avanzar con responsabilidad en los temas pendientes.
En otro tema, sobre los disturbios y detenciones que se generaron con motivo de Halloween, muchos de ellos menores de edad con armas y drogas, el prelado tapatío advirtió que es responsabilidad de los padres estar atentos de lo que están haciendo sus hijos para evitar este tipo de situaciones.
