Arzobispado de Guadalajara quitó capilla a los afectados por las explosiones del 22 de abril

Los afectados por las explosiones del 22 de abril denunciaron que el Arzobispado de Guadalajara les quitó el acceso y las llaves de la capilla que se edificó en recuerdo de la tragedia. Refieren que ahora sólo se utiliza como bodega, denunció la sobreviviente de ese hecho, Sonia Solórzano.

«La capilla nos la recogen con la excusa de que el Arzobispado la toma, pero se nos hace injusto que era el punto, el punto real donde nos encontramos todos los de Analco, los miembros de otros grupos, donde podías ver al de al lado y le lloraba al papá, a la mamá, al tío o veías a uno de nosotros llorar, recordar la vivencia cuando estuvimos enterrados», expresó.

El pasado 6 de abril entregaron una carta al Arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, en la que le piden que reabra la capilla, ubicada en la calle Gante y Gabino Barrera.

«Exhorto al Arzobispado y al Ayuntamiento, a que por favor volteen y abran esa capilla, es muy significativa para nosotros, es doloroso ver las placas que tenía grabados los nombres de los seres fallecidos, que hoy en día están bajo los escombros, están empolvadas, es doloroso la verdad», comentó.

Añadieron que incluso el sitio en el que estaba un mural en recuerdo de la tragedia y una barda con los nombres de algunas víctimas, hoy es un estacionamiento, y ya no pueden prender veladoras ni llevar flores.

Elizabeth Rivera Avelar