Por Rodrigo Rivas Uribe
Luego de que un estudio documentó que la exposición a contaminantes de Río Santiago a provocado daños en el ADN de pobladores de El Salto y Juanacatlán, el secretario estatal de salud, Héctor Raúl Pérez Gómez, dijo que esperan trabajar en coordinación con quienes realizaron el estudio, que fueron investigadores del Departamento de Biología Celular y Molecular del Centro Universitarios del Ciencias Biológicas y Agropecuarias, de la Universidad de Guadalajara; explicó que la investigación aportará para el abordaje de las afectaciones a la salud que presentan las personas expuestas a la polución del río.
“Nosotros como Secretaría de Salud, y yo particularmente, tengo la mayor apertura para conocer detalle de ese tipo de estudios que nos permitan actuar de manera conjunta ¿qué implicaciones puede tener que se confirman estas modificaciones o alteraciones en |||| ADN? sin lugar a dudas que tendría implicaciones, yo creo que vale la pena conocer los detalles para que todo lo que tengamos que hacer con un actuar oportuno para evitar este tipo de consecuencias lo hagamos de manera conjunta”, planteó.
La investigación, iniciada en 2015 y repetida el año pasado, reveló que se incrementó la presencia de sustancias tóxicas en el afluente como el mercurio, plomo, cadmio y cromo, y detectó pesticidas nuevos como paration metilo, clorpirifos, etion y amitraz.
El doctor Carlos Álvarez Moya, Director del Instituto de Biología y Genética Molecular, explicó que el equipo de investigación tomó muestras de sangre a 150 personas en poblaciones como El Salto, Juanacatlán, Puente Grande, la cuenca del Ahogado y la Ribera del Lago Chapala, en la que encontraron distintos niveles de daño en el ADN, producto de agentes genotóxicos en el agua y en el aire.
Se comprobó que el agua es el factor de daño genético, luego de exponer sangre de personas sanas a los contaminantes, lo que dio como resultado que estas células presentaran niveles de destrucción de ADN similares o mayores a los que presentaron las de las 150 muestras de pobladores, agregó el investigador.
La doctora Mónica Reynoso Silva, Jefa del Laboratorio de Mutagénesis Ambiental, del Departamento de Biología Celular y Molecular, señaló que el daño al ADN que ya tienen las personas puede ser heredado a su descendencia si no se revierte. Los especialistas señalaron que este daño genético sí se puede revertir dejando de exponerse a los tóxicos, pero con alimentación que genere protección celular y antioxidante.
