Advierten que Templo de San Francisco no resistirá un sismo

Seis especialistas en estructuras, tanto arquitectos e ingenieros, como peritos y un ex titular de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) advirtieron que el Templo de San Francisco no soportaría un sismo de 4 grados Richter. Los expertos, entre ellos el arquitecto Alfredo Varela, expusieron que el monumento histórico de 400 años fue dañado por las obras de construcción de la Línea 3 del Tren Ligero, que en ese tramo es subterránea.

«En el momento que ya hay una parte más dura, en la tercera o cuarta parte del templo hacia el norte, a la hora de un sismo no resistirá. Hay una serie de grietas y desperfectos que hubo durante la intervención de la Línea que supuestamente fueron reparadas, pero la causa no está resuelta, o sea este templo está en un inminente riesgo de colapso, en un sismo mínimo de 4 grados para arriba», declaró.

Los arquitectos denunciaron que las supuestas obras de restauración que realizó el Gobierno Federal a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) sólo fueron ornamentales o de maquillaje, pero no para garantizar la seguridad de la estructura. Alfredo Varela apuntó que ya detectaron el asentamiento de la fachada de un centímetro, lo cual dijo es algo muy serio en el caso de este inmueble.

Los peritos señalaron que el inmueble ubicado en Avenida 16 de septiembre en el Centro de Guadalajara, en la zona conocida popularmente como «Los Dos Templos», requiere que se aplique un proyecto integral y de fondo para su preservación.

Los especialistas señalaron que el subsuelo en el que está asentado quedó «inestable», por las obras que se hicieron para permitir el paso del medio de transporte. Explicaron que a una parte del subsuelo le inyectaron cemento para que pudiera pasar «La Tuneladora» y el resto quedó con el material original, por lo que ahora hay una cimentación flexible y otra rígida; en un sismo la parte rígida absorberá el impacto y la otra se recargará en la de al lado.

Añadieron que expertos de la UNAM también coincidieron en que el templo no resistirá el «estiramiento y la tensión» que se registra al momento de un temblor.

Los expertos efectuaron la denuncia en una rueda de prensa que se efectuó dentro del edificio, ahí comentaron que durante los trabajos de edificación de la L3 del Tren Ligero, no hubo un arquitecto restaurador responsable del templo, ni una bitácora de obra. El edificio, dijeron, requiere un saneamiento para que vuelva a tener estabilidad.

Guillermo Aceves, perito en seguridad, apuntó que una grieta ubicada en la esquina nororiente partió el templo en cuatro partes. Añadió que para corregir el problema se requiere la reestructuración de la cimentación del edificio, y planteó la necesidad de establecer una mesa de trabajo entre autoridades y el grupo de expertos.

Por su parte, el arquitecto Salvador Lazcano también sostuvo que la estructura natural fue alterada y en un temblor «el baile del suelo será diferente por la «densificación» o endurecimiento de una parte del suelo, y eso dijo «es peligroso» porque hay una vulnerabilidad sísmica. Agregó que incluso hay duda si la vibración por el paso de los vagones del tren está afectando más la estructura.

El ex titular de la SIOP, Sergio Carmona sostuvo que es necesario un estudio pormenorizado que determine si está en riesgo el edificio, de ser así, se tendría que intervenir desde la cimentación.

Los expertos están solicitando al Gobierno Federal que elabore una bitácora, un dictamen técnico, que se efectúe un proyecto de rehabilitación integral, que se transparente la información de los estudios efectuados y de los trabajos de la supuesta restauración, y la documentación que garantice la habitabilidad del lugar emitida por parte del Ayuntamiento de Guadalajara.

Los expositores de este tema expresaron que los gastos de la realización de los estudios y de las obras, deben correr a cargo de la SCT y de las afianzadoras que contrataron las compañías constructoras de la L3.

Elizabeth Rivera Avelar