Advierten el riesgo de que en San Gabriel se presenten aludes 50% más fuertes

En el municipio de San Gabriel existe la posibilidad de que ocurra otro alud de lodo, piedras y material forestal  hasta 50 por ciento más fuerte que el que se registró el pasado 2 de junio advirtió el geógrafo del Instituto de Investigación y Estudio de las Ciudades (IN-Ciudades), Luis Valdivia Ornelas.

«En el flujo que se formó ahora, el sedimento de esas vertientes que fueron quemadas y deforestadas no incorporaron la cantidad de sedimentos que pueden incorporar, ese es el tema más delicado porque los siguientes años todas esa zonas que se quemaron van a incorporar más sedimento. Entonces el volumen del flujo de lodo va hacer 30, 40 ó 50% más; es decir van a ser aludes muy grandes, que van a ocasionar mayores daños», advirtió.

Sin embargo, indicó que no cuentan con los elementos técnicos o científicos suficientes para establecer si ese riesgo puede ocurrir en el temporal que está por iniciar.    

“No hay una estación meteorológica en San Gabriel y no contamos con información sobre las lluvias ahí; la posibilidad existe, por la falta de vegetación. No podemos contestar con exactitud, pero la idea es profundizar en el tema para que la autoridad haga las intervenciones más completas”, aseveró.

El el académico de la Universidad de Guadalajara explicó que el alud que se registró hace ya casi un mes transportó únicamente los árboles que se desmontaron en el área de Apango y faltaría que se deslaven otras áreas incendiadas o en las que hubo deforestación para efectuar actividad ganadera y agrícola.

Apunto que el cambio de uso de suelos modificó los valores de retención encharcamiento, infiltración e intercepción del agua también en las áreas de montaña Las Mesas y La Media Luna, lo que aumenta la probabilidad de que se presenten aludes de mayores dimensiones y de mayor peligro para la población de San Gabriel.

El académico explicó que lo ocurrido en San Gabriel es un fenómeno llamado «Gravitacional» que se genera cuando se desplaza una gran cantidad de sedimentos de una ladera y de un cauce y provocan un flujo denso, que posee una mayor energía que el agua regular corriendo.

Elizabeth Rivera Avelar