Lo que comenzó como una manifestación para exigir agua limpia en los hogares de la Zona Metropolitana de Guadalajara derivó en actos violentos este domingo, cuando después de llegar frente a Palacio de Gobierno, un grupo identificado como bloque negro prendió fuego a la puerta principal del Congreso de Jalisco.
La movilización reunió a miles de personas que salieron del Parque de la Revolución con rumbo al centro de Guadalajara para reclamar la calidad del agua que reciben en sus viviendas y exigir respuestas de las autoridades.
La concentración comenzó con momentos de tensión por el estallido de petardos, que dejaron algunas personas lesionadas y provocaron temor entre los asistentes. Ante las advertencias sobre la posible presencia de grupos de choque, los organizadores optaron inicialmente por detener el avance de los contingentes para evitar riesgos, en particular para niñas, niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
La decisión dividió a los participantes. Mientras algunos respaldaron la suspensión temporal de la marcha, otros insistieron en continuar, al considerar que no había condiciones que justificaran detenerla. Después de más de dos horas, parte de los contingentes avanzó por avenida Vallarta hacia Palacio de Gobierno.
Entre pancartas y consignas como “queremos agua limpia, no violencia” y “el agua no se vende, se cuida y se defiende”, familias completas, personas adultas mayores y manifestantes acompañados de sus mascotas recorrieron las calles del centro tapatío.
Al llegar a la Plaza de Armas, los participantes ocuparon buena parte del espacio frente a Palacio de Gobierno, donde no había elementos antimotines, aunque permanecían las vallas metálicas que resguardan el inmueble.
Durante el mitin, los manifestantes responsabilizaron a las autoridades por la calidad del agua y las posibles afectaciones a la salud. También cuestionaron el manejo de la crisis hídrica y expresaron su rechazo a cualquier intento de privatizar el servicio.
Una de las participantes sostuvo que las familias enfrentan consecuencias por el agua que llega a sus viviendas y pidió la intervención de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
A diferencia de la movilización del domingo anterior, durante el recorrido no se registraron enfrentamientos con policías. Sin embargo, después de que parte de los asistentes se retiró, la situación cambió en el centro de Guadalajara.
Poco después, un grupo de personas prendió fuego a la puerta principal del Congreso del Estado.
Previamente, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, difundió un video en redes sociales en el que mostró daños a cristales de establecimientos comerciales y pintas en inmuebles del centro de la ciudad. De acuerdo con el mandatario, los propios manifestantes rechazaron a quienes realizaron esos actos y los expulsaron de los contingentes.
La protesta se desarrolló en medio del reclamo ciudadano por la calidad del agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara, una inconformidad que ha llevado a familias a exigir información clara sobre las condiciones del suministro y medidas para garantizar que el agua que llega a sus hogares sea segura.
