Mientras no se atienda la contaminación de las fuentes de abasto de abasto de agua para Guadalajara, como el lago de Chapala, no se va a recuperar la buena calidad del agua en la ciudad, consideró la doctora, Alicia Torres Rodríguez, académica de la Universidad de Guadalajara, advirtió que la inversión en plantas potabilizadoras no será suficiente, sino se acompaña con la renovación de infraestructura de distribución y de las plantas de tratamiento de aguas residuales que se vierten en la cuenca Lerma-Chapala-Santiago.
“Mientras no se resuelva el problema de raíz, la contaminación que está invirtiendo las industrias, si eso no se resuelve; vamos a seguir teniendo problema podemos cambiar de infraestructura a cada 15 o 20 años, porque si no siempre nosotros vamos a estar recibiendo agua de desecho, lo que estamos consumiendo en nuestros hogares es agua de desecho que había funcionado porque no había el mismo número de industrias que tenemos ahorita hace 20 años, no son los mismos químicos y metales que se están vertiendo a esos cuerpos de agua y que entonces esta infraestructura se vio rebasada y si a eso le agregas que se colapsa toda esta red de distribución y los colectores, pues eso incrementa el problema que tenemos ahorita”, explicó.
La especialista añadió que el problema por la mala calidad del agua y la contaminación de fuentes de abastecimiento va más allá del Área Metropolitana de Guadalajara e implica un daño ecosistémico regional. La académica calculó que llevaría más de una década solucionar el fondo de la mala calidad del agua y recordó que, desde los tiempos de la pandemia por COVID, hace unos 6 años, las quejas por la mala calidad del agua se han incrementado.
