Tras las denuncias de pobladores por la contaminación generada por lixiviados del basurero de Picachos, hay un claro conflicto de intereses del titular de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa), Iker Frangie, tendría que investigar el actuar de la administración del gobierno del Zapopan, que encabeza su padre Juan José Frangie; expuso la diputada Tonantzin Cárdenas Méndez.
“Hay un conflicto de interés evidente, sería complicado como el hijo del propio presidente iría a denunciar algo que está sucediendo mal en el municipio de Zapopan. No es un asunto nuevo, lamentablemente hay denuncias desde 2009 en 2014, también denunciando la falta de responsabilidad del municipio para atender los residuos”, expuso.
La legisladora presentó exhorto para pedirle al gobierno municipal haga lo que le corresponde para contener los lixiviados y darles el manejo adecuado para evitar que sean foco de contaminación de cuerpos de agua. Además, planteó se investiguen posibles las omisiones que habrían generado las afectaciones
