Por Rodrigo Rivas
Pese a la inconformidad de familias y activistas, entró en vigor la nueva Ley para la Atención, Protección e Inclusión de las Personas que Viven en el Espectro Autista del Estado. Luego de la publicación y entrada en vigor de decreto, empezaron a correr los plazos de hasta 90 días para emitir el reglamento y hasta 180 días para que el gobierno estatal y el DIF integren la Comisión Interseccional prevista en la nueva legislación, una vez que esa Comisión quede conformada deberán elaborar y publicar su reglamento. A la Secretaría de Hacienda del Estado se le instruye a realizar las adecuaciones y precisiones presupuestales necesarias para atender lo previsto en la nueva legislación.
Integrantes de colectivos como Cuidadoras en Resistencia advirtieron que la nueva legislación tiene una visión asistencialista, que sólo considera atención a menores que viven en el espectro y desprotege a los adultos en esta condición. Advirtieron que la política pública que se proyecta es infantilizante y discapacitante. Cuestionaron las facultades dadas al DIF Jalisco incluso para determinar diagnósticos o incluso cuándo una persona se da de alta, como si el autismo se quitara y no necesitará los servicios de rehabilitación de manera permanente.
Añadieron que anunciar una Red de Centros Regionales de Atención al Autismo y Discapacidad Intelectual, tampoco resuelve automáticamente las listas de espera, las cuotas, los límites de edad, las restricciones por municipio, ni la interrupción de los servicios. En materia de educación refieren que no basta con prohibir que una escuela niegue la inscripción, explican que la exclusión continúa cuando se condiciona la permanencia al pago de un monitor, se reducen horarios, no se realizan ajustes o se responsabiliza al alumnado por las barreras del sistema.
