Para el especialista en temas del agua de la Universidad de Guadalajara, Arturo Gleason, aunque el SIAPA está implementando un plan emergente de saneamiento, es necesario un diagnóstico más completo para conocer la dimensión de la problemática, generar mesas de trabajo y mejorar los alcances, porque solo han saneado 27 de más de 160 tanques.
“Considero que, si bien hay que empezar a limpiar los tanques, hay que hacer una serie de medidas, también es muy importante hacer un diagnóstico hídrico a profundidad, tenemos ocho mil 500 kilómetros de red de distribución, 162 tanques de regulación, y que todas estas infraestructuras más las plantas potabilizadoras y las líneas de conducción desde Chapala hasta las potabilizadoras, pues hay una serie de anomalías que necesitan ser estudiados con mucho cuidado.”
Gleason Espíndola propone la creación de un gran consejo técnico con participación de universidades, sectores especializados y autoridades, que permita diseñar un plan hídrico con visión de corto, mediano y largo plazo.
En cuanto a la calidad del agua, señaló que, si existen señalamientos sobre posibles contaminantes o metales pesados, es indispensable contar con estudios detallados que indiquen dónde, en qué cantidad y qué impacto tienen.
