Por Rodrigo Rivas
Al rededor de 90 empleados de base del Congreso estatal anunciaron su salida del Sindicato de Trabajadores al Servicio de Poder Legislativo del Estado, argumentaron pérdida de confianza en el dirigente Cesar Íñiguez González; luego de que se publicó que el líder sindical metió a la nómina a 3 de sus cuñadas. Habla Juan Raúl de O Chávez, vocero de los inconformes.
“No solo nos vamos de nuestra organización, vamos a actuar por la vía legal; informamos que presentaremos denuncias formales ante la Contraloría del Congreso por los evidentes malos manejos administrativos y la falta de comprobación de recursos que son públicos. Sabemos que las instancias correspondientes, incluyendo la Fiscalía Anticorrupción, deberán proceder para deslindar responsabilidades por ese manejo patrimonialista de las cuotas y de las aportaciones. Somos trabajadores cansados de ver cómo el sindicato se convirtió en una agencia de colocación para familiares”, dijo.
Los trabajadores comentaron que analizan promover su una nueva organización sindical, con reglas claras para evitar abusos, rechazaron que su inconformidad sea provocada por algún partido o legislador. Solicitaron garantías de sus derechos laborales y se les proteja de cualquier represalia u hostigamiento por la decisión de dejar el sindicato.
Tras los señalamientos, el líder sindical argumentó que no tiene facultades para autorizar contrataciones dentro del Poder Legislativo, sostuvo que no existe una prohibición que impida que personas con algún vínculo familiar con dirigentes o servidores públicos desempeñen funciones, siempre que cumplan con los perfiles.
