• Sáb. Ene 17th, 2026

Generación Z, una manifestación que se convirtió en la violencia por la que reclamaban

El pretexto fue el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, la inconformidad por la inseguridad que prevalece en la mayoría de los estados del país, fue una convocatoria a una marcha pacífica que muchos bautizaron como la marcha de la Generación Z.

Lo cierto es que no solo acudieron jóvenes, y lo lamentable es que terminó en violencia y caos con grupos de choque, grupos violentos, que de ninguna manera eran jóvenes manifestantes y sembraron el miedo en el centro de Guadalajara.

La convocatoria fue cerca del mediodía del sábado, sobre todo a los jóvenes que se identifican como Generación Z y quienes pretendían llamar la atención, levantar la voz ante la violencia del país, caminaron hacia el centro de Guadalajara y hacia Casa Jalisco, pero nadie contaba con que pronto todo se saldría de control.

Poco después llegaron los “encapuchados”, la mayoría hombres, de mucho más de 30 años, algunas mujeres, vestidos de negro, con rostros cubiertos que tenían un principal objetivo, destruir, agredir, romper, una parte por el reflejo de la división y polarización que existe en el país, otra más por defender algunos intereses políticos.

Rayaron edificios, rompieron vidrios y monumentos, destrozaron mobiliario urbano durante horas, enfocaron su rabia contra la Catedral de Guadalajara, el Congreso del estado, Palacio de Gobierno donde destrozaron vitrales, rayaron, rompieron una puerta, arrojaron mechas encendidas.

Los elementos policiacos trataron de resistir, proteger, hasta que llegó lo inevitable, los gases lacrimógenos para tratar de ahuyentar, de replegar, la jornada terminó con decenas de policías estatales quienes realizaron una valla humana alrededor de los edificios con sus escudos antimotines tratando de resguardar lo que quedaba, la cifra oficial es de 47 detenidos.

Poco después el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Seguridad respondió con un escueto boletín, informando que la mayoría de los detenidos eran personas de la Ciudad de México, Guanajuato y Michoacán y que casi todos tenían antecedentes penales.